El año pasado estuve en Nueva York de vacaciones y lo que más me llamó la atención de la vida cotidiana allí (de lo que no se vive como todos los días) fue el tema del precio y calidad de los cosméticos. Para empezar, mi primera experiencia fue cuando se me olvidó el acondicionador para el pelo y tuve que bajar a un drugstore de enfrente de mi hotel a comprar uno nuevo. Me quedé muertecita cuando vi que en el "súper" allí no venden timotei, pantene prov y todas estas cosas... directamente fui al estante y cogí el mismo acondicionador que suelo comprar en mi peluquería ¡de Paul Michel!. Vale, era el mismo de siempre, el mismo envase, la misma cantidad, pero casi a mitad de precio. No estaba en oferta ni nada... no me lo podía creer!!. Ya que estaba por allí eché un vistazo a los productos St Ives, que tienen tanta fama, y compré el famosos body milk de Collagen & Elastine y el limpiador de albaricoque. La crema me costó 5 dólares, el limpiador no me acuerdo.
Me acabé de quedar flipando cuando fui a Sephora... ¡¡Qué baratos todos los productos Clinique!! Cuántas cosas que aquí no existen!! Me compré un acondicionador para el pelo antiescrespamiento, maquillaje y a mi madre, mi suegra y mis amigas les traje a todas regalitos de allí. Además me dieron un montón de muestrecitas y me fui de allí más contenta que unas pascuas
