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Turismo en Kenia: Viajar a Maasai Mara Situada en el corazón del Gran Valle del Rift, con un área de 1,812 Km² y limitando al este con el río Talek y las llanuras de Loita, Masai Mara, la principal Reserva Natural de Kenya, descansa en la frontera entre Kenya y Tanzania y es la prolongación de las famosas llanuras del Serengeti.
Una reserva de impactantes paisajes, un panorama de vastas llanuras, colinas y bosques, abastecidos de agua por el río Mara, concentrando en sus proximidades poblaciones permanentes de vida salvaje: este es el país de leones, leopardos, guepardos y elefantes, con búfalos recorriendo sus bosques y una impresionante abundancia de herbívoros en las llanuras: cebras, gacelas de Thompson y Grant, damaliscos... Pero toda esta riqueza es secundaria ante la principal atracción de Mara: la migración anual, que tiene lugar entre los meses de julio y septiembre. Más de un millón de ñus, más de doscientas mil cebras seguidos por depredadores cruzan el río Mara y se distribuyen a través de las llanuras en una procesión sin fin.
La primera visión del parque es sobrecogedora. Aquí grandes manadas de elefantes pasean arrastrando sus pies entre las ricas praderas arboladas, en las que se puede avistar ocasionalmente algún solitario y malhumorado rinoceronte; gacelas de Thompson y Grant, topis y elands además de muchas más especies que habitan las llanuras de la reserva constituyen un rico manjar para los depredadores dominantes: leones, leopardos y guepardos que cazan en estas tierras salvajes. En el río Mara, el hipopótamo se sumerge ante la aproximación de un vehículo, saliendo a la superficie unos segundos más tarde para mostrar su desagrado. Pero esta riqueza de fauna, este derroche de belleza y la intacta fragilidad del paisaje, están subordinados a la atracción principal en Mara, la migración de los ñús.
Tras agotar los pastos en el Parque Nacional del Serengeti, al norte de Tanzania, un gran número de ñús y cebras entran en Maasai Mara alrededor de finales del mes de Junio, atraídos por los tiernos pastos que crecen tras las largas lluvias de Abril y Mayo. Se estima que más de un millón y medio de ñús llegan a Mara, donde se les unen otros 100.000 procedentes de las colinas de Loita al este de Mara. Conducir entre estos espléndidos rebaños constituye una experiencia inolvidable.
Mientras los ojos disfrutan del espectáculo, el aire se llena de olores, el polvo y los sonidos de miles de animales. No existe otro lugar en la Tierra que se pueda comparar a esta maravilla de la naturaleza. Una vez los pastos en Mara han sido devorados y cuando las recientes lluvias en Tanzania han devuelto una vez más el color a estas tierras, los rebaños regresan al sur, iniciando un trayecto de cientos de kilómetros de vuelta a las llanuras del Ngorongoro y Serengeti. Es allí donde una nueva generación de terneros nacerá a tiempo para crecer y adquirir la fuerza necesaria para emprender la larga marcha hacia el norte 6 meses después. Además de las especies más conocidas, existe además otras especies no tan comunes que pueden también añadirse a la lista del viajero. Entre estos podemos destacar el antílope Roan, el zorro de orejas de murciélago y miles de topis .La combinación de un clima suave, bellos paisajes, y su gran riqueza de animales de todo tipo convierten la Reserva Nacional de Maasai Mara en el destino más popular del interior del país.
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